sábado, 13 de agosto de 2016

LAS MATEMÁTICAS DE LA MADRE RUSIA

Como prometí, voy a contaros mis andanzas por la madre Rusia, pero voy a limitarme a las aventuras matemáticas, porque como comprenderéis, si os contará todas las anécdotas del grupo de españoles que veis aquí abajo, tendría para mucho pero que mucho tiempo...

Grupo de españoles "rusos"
Partimos de España el 30 de junio y tras un par de aviones, tres o cuatro cacheos en el aeropuerto de San Petersburgo y un taxista un poco desorientado llegamos al lugar del campamento, un lugar realmente idílico y tranquilo perfecto para la práctica de las matemáticas, situado cerca de la localidad de Losevo, en un bosque junto a un largo de un tamaño bastante amplio.



La verdad es que un lugar precioso para pasar ir a relajarte. Pero pasando ya a las matemáticas... se nota porque los rusos nos sacan tanta ventaja en lo que al arte matemático concierne, allí hay tradición matemática, existen multitud de Olimpiadas de distintos tipos y dificultades, tienen lo que ellos denominan círculos matemáticos (una especie de seminarios), en el instituto no se limitan a dar nuestras mecánicas e inservibles matemáticas de ESO que solo sirven para cortar de golpe con la capacidad de abstracción, el ejemplo más claro de esto último es la geometría, mientras que nosotros apenas la tocamos y cuando lo hacemos limitamos el pensamiento para aprender a manejar la geometría analítica ellos pueden elegir en clase una asignatura dedicada solo a las matemáticas. Pero bueno, como no creo que nuestro sistema educativo cambie (para bien quiero decir, porque cambiar lo hará, que hay que inventarse leyes absurdas) da igual.

En nuestro primer día nos enfrentamos a nuestra primera Olimpiada, con una duración de unas 3 horas era una Olimpiada con un formato algo distinto a las que los españoles estamos acostumbrados. Empezábamos con 5 problemas, en cuanto resolvías uno, o creías haberlo hecho, ibas a explicárselo de forma oral a uno de los profesores, podías tenerlo bien y pasar a otro o los correctores podían considerar que estaba incompleto o mal, tenías tres intentos para cada problema. Así, cuando resolvías 3 de los 5 te daban otros 2 problemas. El objetivo, claramente, era resolver el mayor número de problemas posibles.

Tras ello, empezamos con las clases, geometría de masas la primera semana (muy interesante por cierto) y teoría de conjuntos la segunda con alguna conferencia entre medias y con trubogranniks en el tiempo libre. Pero, en mi opinión el mejor día de todos fue el de la BATALLA MATEMÁTICA, cerca de 10 frenéticas e intensas horas casi seguidas de matemáticas, un gran descubrimiento. empezamos con dos equipos de seis cada uno y 10 problemas para intentar resolverlos entre los seis en un plazo de 5 horas, tras ello comida, pensar estrategias y, ¡dispuestos a comenzar con lo bueno! Explicaré las reglas, tenemos dos equipos como ya sabéis que han estado un determinado tiempo resolviendo los mismos 10 problemas, tras un determinado proceso elegimos que equipo comienza (normalmente un problema de agilidad mental). Aquel que tiene el derecho a empezar reta al otro a un problema, este equipo acepta el reto o lo rebota, en ambos casos sale un representante de cada equipo (cada persona puede salir un máximo de dos veces), si el equipo ha aceptado el reto es su representante quien lo resuelve y si no el otro. Una vez se acaba la explicación, su rival intenta desmontar la solución propuesta por todos los medios (lo que viene a ser tocar las narices todo lo que pueda) hasta que diga que está conforme con la solución (los equipos pueden pedir hasta 6 tiempos muertos para apoyar a sus compañeros durante 30 segundos por cada tiempo muerto). Una vez el rival ha acabado con su fase de "tocar las narices" empieza a hacerlo el jurado y cuando acaba reparte 12 puntos entre el jurado y ambos equipos (también cabe destacar que si un reto ha sido rebotado y no ha sido resuelto correctamente el equipo que retó deberá hacerlo de nuevo). Mientras que las batallas de nuestros compañeros duraron en torno a las 2 horas la nuestra, tremendamente igualada necesitó de 5 horas para decidir el vencedor pese a que ambos equipos pedían ya un empate amistoso, pero mereció la pena, sobre todo porque a mí en particular me tocó desmontar una solución de un problema que mi rival se iba inventando sobre la marcha y que parecía estar bastante atinada, buena y rápida imaginación, eso desde luego.

Al acabar el campamento muchas lágrimas los diplomas correspondientes y una semanita de vacaciones en San Peters burgo pero con nuevos conocimientos, nuevas amistades y sobre todo muchos recuerdos bonitos.

LOS "MATERRUSOS":





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